8.19.2013

Sobre la reforma energética

En el México moderno el petróleo es más sagrado que la Virgen de Guadalupe. Hay quienes lo consideran algo como la sangre del país, un material con un halo místico de pureza que jamás deben tocar las sucias manos de los extranjeros.

Desde hace muchos años, la autodenominada izquierda grita y denuncia los planes privatizadores que los antes llamados neoliberales pretenden efectuar con el oro negro extraído en territorio nacional. Dicen que entregarle el petróleo a compañías extranjeras es el saqueo más grave que sufrirá este país.

Por su parte, los gobiernos en turno han estado desde hace unos años abriendo las puertas poco a poco a las empresas multinacionales que cada vez tienen más participación en los procesos que incluyen localización, extracción y procesamiento del petróleo.

El gobierno federal dice que con la reforma enérgetica los mexicanos tendremos energía eléctrica y gas más baratos y que la empresa estatal PEMEX no puede con el paquete, por lo que es necesario que la iniciativa privada se involucre aún más.

En las próximas semanas el debate, sobre una aprobación legislativa que desde ya está pactada entre el PRI y el PAN y por lo tanto es un hecho, irá escalando. El gobierno a través de la televisión, la radio y los columnistas centaveados. La oposición con sus marchas, mítines y consignas trasnochadas.

Si algo nos ha enseñado la historia es que el gobierno siempre miente, que las privatizaciones son tranzas millonarias que sólo benefician a los más ricos, que la izquierda es más gritos y pancartas que propuestas viables y que a las compañías petroleras multinacionales les importa un carajo la ecología y el desarrollo social.

Lo que se juega con la reforma energética que los legisladores decidirán es si las ganancias millonarias que genera el petróleo se quedan en manos de gobernantes y líderes sindicales corruptos y cínicos o pasan a manos de empresarios corruptos y cínicos.

8.16.2013

Viernes por la noche


Tal vez estoy dando el viejazo (después de muchos años de adolescencia tardía) pero ya casi no me gusta salir los viernes por la noche.

El día favorito de las mayorías para salir a divertirse, embriagarse en una fiesta, en un bar o bailar hasta que duelan los pies. Los he cambiado por el silencio, la lectura y un café.

Las invitaciones o algo qué hacer siempre están a un "send" de distancia. Pero la noche del viernes es una excelente opción para ser un intento de hikikomori.

Los sábados son otra historia.

Podcast Liga del Rant, agosto 16 2013

8.15.2013

El aprendizaje de antes

Hace un tiempo aprendí que cuando mueves un piano este se puede desafinar. No me lo dijeron, no lo vi en una película o programa de televisión, tampoco lo leí en internet. Lo aprendí empíricamente una vez que moví empujando un piano y se desafinó.

Cada vez son menos los conocimientos que aprendemos en contacto directo con los fenómenos que nos llevan a observar, razonar y obtener conclusiones. Es un proceso cognitivo que dejamos dejamos a un lado a medida que crecemos.

Incluso estamos abandonando la memoria. Cuando no recordamos algo, en lugar de hacer un esfuerzo mental por ir hilando ideas hasta llegar al dato que queremos recordar, tomamos el teléfono o la computadora para buscarlo en Google.

Es importante aprender con los hechos y no sólo ser un recipiente que se llena con datos obtenidos por los demás.

Hoy trataré de aprender algo nuevo con el método experimental.

8.14.2013

Sándwiches de champiñones

Dos champiñones
Medio aguacate
Medio tomate
Chiles chipotles
Mayonesa
Pan blanco

Se cortan los champiñones en rebanadas delgadas y el aguacate en rodajas. Se cortan rebanadas no muy gruesas de tomate. Se colocan los panes en un plato.

Se unta mayonesa al gusto en los panes y se colocan todos los ingredientes de una manera en la que se vean bonitos.

Se agregan algunos chipotles y se cierran los panes para formar un emparedado, el cual está listo para disfrutarse.

Comer y sonreír.

*Rinde para dos sándwiches

8.12.2013

La vejez y el cerebro

Hace unos días en el hipódromo vi a muchos hombres viejos, pero hubo uno que llamó mi atención. Con más de 70 años, caminaba despacio, encorvado, con dificultad física para levantar la cabeza y la mirada.

Sus movimientos lentos me dejaron pensando sobre la vejez y me pregunté si la capacidad intelectual y claridad mental van al mismo ritmo de deterioro que la capacidad motora.

Me pregunto si a los setenta años (en caso de llegar) podré contar con la imaginación, memoria y habilidad para razonar que tengo a los 35 (si es buena o mala no se discute en este texto).

Tal vez, el ritmo cerebral decae y se mueve al ritmo de los pies cansados. O como comentó un amigo, tal vez el cerebro sigue o está más lúcido y trabaja a un ritmo que lo hace sentirse prisionero en un cuerpo torpe y aletargado.

El paso de los años o algún neurólogo me dirán las respuestas.

6.02.2013

Notas sobre el chile verde.

Cuando eres originario del noroeste del país y te mudas a la Ciudad de México hay algo que notas en poco tiempo: en el centro de la República no hay chile verde.

El chile verde, también conocido como chile Anaheim, Chile California o Chile Nuevo México (es originario de este último) se cultiva en cantidades masivas en los valles de Sinaloa y es ingrediente fundamental en la comida sonorense.

En Sonora y gran parte del noroeste, el chile verde se usa para hacer chiles rellenos y para darle sazón al exquisito caldo de queso. La técnica para preparar el chile verde es asarlo a fuego directo hasta que se ponga negro, meterlo a una bolsa de hule y dejarlo enfriar, luego quitarle la cáscara, desvenarlo y está listo para los caldos.

Su sabor es tan característico y en la Ciudad de México uno comienza a extrañarlo pero simplemente es casi inexistente.

Al preguntarle por chile anaheim a una experimentada vendedora del mercado de La Merced, sitio donde se encuentra tido tipo de fruta o verdura, asegura que algunas veces les han llegado algunos kilos revueltos con otros tipos de chiles o verduras provenientes de Sinaloa, pero que es muy raro verlos.

Algunas personas dicen que a veces venden en Superama, la tienda famosa por sus precios altos, y que ponen pocos y se acaban rápido.

Entre las personas de Sonora es común el tráfico de chile verde, cuando alguien visita dicho estado del noroeste, se le pide que regrese con chile verde y otros alimentos de esa región.

El chile verde o Anaheim es delicioso y muy cotizado. Si no lo conoces, pruébalo.

(Imagen: Flickr, Autor Orchidgalore. Creative Commons.)